martes 16 de marzo de 2010

Sacrificio


Todos los registradores de la propiedad, economistas del estado, técnicos comerciales, catedráticos de ciencias políticas y altos directivos están de acuerdo: va a ser doloroso, pero no queda más remedio que hacer sacrificios. Luego lo explican con razonamientos económicos que se resumen en tres: los salarios son demasiado altos, luego hay que bajarlos; el despido es caro, luego hay que abaratarlo; los trabajadores son demasiado rígidos, están aferrados a su convenio colectivo y a su media hora del bocadillo, luego hay que crea la figura del trabajador flexible, dispuesto a todo, adaptable a todo.
Estos tres razonamientos se resumen en uno : durante estos últimos años, hemos vivido demasiado bien, por encima de nuestras posibilidades. Hemos vivido como alemanes sin serlo, ha dicho hace poco un reputado economista. Nos hemos subido a la chepa. La gente reclama más que nunca, y reclama por nimiedades. Ya se están pagando operaciones de cambio de sexo con cargo a la seguridad social, y la gente va al médico como el que se va al bar a tomar unas cañas. La chulería y el desplante imperan. Se trata del regreso de la horda iletrada, sin Dios, vociferante y ahora con dinero en el bolsillo.
La nueva doctrina económica de la necesidad del sacrificio quiere decir en realidad la necesidad del escarmiento. Que la gente vuelva a tener miedo a sus mandos naturales, que se conforme con un pasar, que no alce la voz ni exija sus derechos si antes no cumplimenta escrupulosamente sus obligaciones. Sólo así podremos salir de la peor crisis de todos los tiempos: con orden, disciplina y haciendo sacrificios. Todos aquellos que están por encima de la línea, los que Graham Greene llamaba los intorturables, paladean la palabra sacrificio. Se trata por lo general de personas con bastante dinero, propiedades inmuebles y sólida red de relaciones sociales. En su opinión, la gente no trabaja lo suficiente. Al menos no trabajan como ellos, todo el día de la ceca a la meca, de un consejo de administración a una conferencia o a una reunión del comité. La gente es muy cómoda, quiere echar sus horitas reglamentarias y luego cerrar a las cinco y quieren tener eso asegurado para toda la vida.
Hay una extraña nostalgia (Francostalgia) de aquellos años duros, cuando España salió de los años del hambre gracias al trabajo duro y a sacrificios, muchos sacrificios. Aquella era una sociedad sin coche o con un 600 como mucho, para la cual Cancún era un concepto desconocido. Pero era una sociedad básicamente sana y temerosa de Dios. Ahora se trata de volver a disciplinar al pueblo, aprovechando la Gran Crisis. No hay mal que por bien no venga, y los curas ya se frotan las manos.

lunes 8 de marzo de 2010

Los antitaurinos son nazis

Ilustración: (abajo) el Guía Imperial Heinrich Himmler en la plaza de toros de Las Ventas y (arriba) carteles anunciadores del festejo.

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jueves 4 de marzo de 2010

Extrañas coincidencias


Se trata de dos países muy distintos, pero en ambos...

• Existe una campaña internacional de acoso al régimen.

• No existen presos políticos. Los supuestos detenidos por motivos políticos son agentes a sueldo de una potencia extranjera.

• Los corruptos partidos políticos no participan en el proceso electoral.

• La democracia basada en cauces naturales que existe en el país es más perfecta que la democracia formal que existe en los países occidentales, y expresa mejor los verdaderos deseos del pueblo.

• El régimen ha conseguido plenamente su legitimación mediante un referéndum en el que el porcentaje de votos afirmativos ha superado el 95%.

• El régimen ha conseguido impresionantes progresos en salud pública y educación. No hay niños pidiendo limosna por las calles, como ocurría en el anterior sistema político.

• Hay un recuerdo obsesivo de la Guerra de Liberación, gran pilar legitimador de un régimen al que las fuerzas armadas respaldan sin fisuras.

• El pluralismo de ideas y opiniones debe ser encauzado en los límites que establece el Movimiento Revolucionario. La crítica es libre siempre que no se oponga a sus principios fundamentales.

• La juventud es fundamentalmente sana y apoya al régimen, aunque algunos sigan modas extranjeras.

• Existe una autoridad suprema que empuña el timón con mano firme, y que está por encima de la crítica.

• Los periódicos están llenos de artículos acerca de inauguraciones de obras públicas por las autoridades, los progresos de la ciencia nacional y las visitas de mandatarios extranjeros. No se proporciona información acerca de conflictos de ningún tipo, aunque en ocasiones se fustiga la ineficiencia de las empresas o la baja productividad de los trabajadores.

• Los escritores de editoriales y artículos de contenido político en la prensa escriben entre líneas, escogiendo cuidadosamente las palabras y empleando metáforas que solo entienden los que están en el ajo.

Y una diferencia muy importante

Ningún régimen político llegó el poder con un apoyo popular tan abrumador como el que tuvo el gobierno cubano en 1959, tras derribar a la dictadura de Batista. El franquismo necesitó tres años de dura guerra para derrotar al gobierno elegido democráticamente de la República. El caso es que cuarenta años después de sus respectivos hechos fundacionales (tan distintos) la evolución convergente ha aproximado ambas situaciones políticas, la del régimen español de los años 1960-70 y la del régimen cubano de los años 2010, de manera sorprendente. Y dolorosa para algo que empezó de manera tan conmovedora hace más de cincuenta años. Por cierto, ayudaría de manera extraordinaria que los Estados Unidos levantaran el bloqueo que establecieron unilateralmente sobre la Isla hace ya demasiados años. Nunca eliminar un puñado tan pequeño de leyes tan absurdas sería tan bueno para tanta gente.

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miércoles 3 de marzo de 2010

De los viejos reinos * nacen nuevas repúblicas



* Reino de España, Reino de Marruecos y Reino Unido

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